Epoca de fusiones bancarias

Si son ustedes lectores habituales de prensa económica, estarán habituados a la rumorología que habitualmente acompaña al sector. Esta rumorología ha sido la culpable en numerosas ocasiones de grandes pérdidas entre los pequeños inversores, que atraídos por esa irresistible luz que emitían los medios de comunicación de forma nada desinteresada, acababan «chamuscados» contra la cruda realidad de la quiebra o de las pérdidas irrecuperables. Sin intención de meter el dedo en la llaga, solo hay que recordar el caso del Banco Popular y sus fusiones anteriores al fiasco que lo llevó «amablemente» a brazos del Santander.

Actualmente, el panorama en el que se mueve el sector bancario es peculiar. Tenemos una serie de rumores apuntando a la fusión del CommerzBank con el ruinoso pero bien tratado Deutsche Bank en la todopoderosa Alemania, y la mas que posible fusión entre Bankia y Sabadell, en los confines Europeos dentro de la maltratada Península Ibérica.

Entendemos que no serán ni las únicas, ni las últimas fusiones dentro del sector. Solo hay que reseñar que la amenaza de Google, Amazon y demás gigantes de aterrizar con toda la artillería en el sector financiero, provocarán incontables movimientos entre entidades europeas para hacer frente a ese tremendo riesgo.

A nivel de operativa bursátil, una fusión se suele comportar de una manera típica, que por observación podemos contrastar en el pasado. Lo habitual es que, a pesar de lo que cuenten los medios de comunicación sobre quien se come a quien en una fusión, es el propio mercado quien decide eso, produciéndose habitualmente un desplazamiento de precios mayor en la que se considera ganadora que en la que el mercado cataloga como perdedora o absorbida.

Si queremos aprovechar esto, y queremos acertar con seguridad, lo mas sensato es comprar las dos y quedarte con la media de la posible subida. Esto no quiere decir que se entre con todo el capital disponible pensando en pegar pelotazos, esta inversión se debe hacer dentro de una cartera diversificada y utilizando el capital de forma limitada al riesgo que asumimos.

Desde ServiTrader defendemos una inversión con riesgo controlado y formamos a nuestros alumnos en distintos plazos y productos para que el control de la cartera lo lleve siempre el inversor, entendemos que es la única forma de sacar rendimientos estables en un mundo tan complicado como el de los mercados financieros.